Una pasión que comenzó a los 13 años
Nuestra fundadora descubrió su amor por la chocolatería a los 13 años, trabajando desde muy pequeña y aprendiendo un oficio cuando todavía no existían tantas herramientas ni información disponible como hoy.
Con esfuerzo, curiosidad y mucha dedicación, el chocolate se transformó en una pasión que la acompañaría durante toda su vida.